| De las entrañas del infierno emergió un día un angel caído; Si bien la historia habla de uno son muchos los que sucumben a la tentación que el mal seductoramente posa ante sus ojos. Y ésta es la historia de uno de ellos: Dijeron los que le conocieron en persona que poseía una de las mentes más brillantes que se podía encontrar; y que durantre sus primeros años de vida mezclaba su actitud inquieta con la bondad de los niños. Pero, ¿Qué puede llevar a una persona tan inteligente a convertirse en la mano derecha del mismisimo mal primigenio? La única cosa en la vida que puede trastornar tanto a un ser humano: El amor. Para entender su historia debemos remontarnos 12 años atrás en el tiempo. Corría el año 1996, España andaba revolucionada por la subida al poder de el Partido Popular, y España se desperezaba de unos años de próspero desarrollo económico y social. La música latina triunfaba en todo el mundo y el Real Madrid se adjudicaba otro título gracias en parte a un joven futbolista de tan solo 18 años,Raúl. Entre esta vorágine que poco ha cambiado con respecto a la época actual habitaba en un pequeño pueblo de badajoz muy cercano a la frontera portuguesa un joven de 18 años. Había pasado todos y cada uno de ellos en su cada vez más mermada localidad y este era el año en que la dejaría para emprender una nueva aventura estudiando la carrera que había elegido lejos de esas calles que le resultaban indiferentes desde que dejó de interesarle los sencillos juegos de niño. Entonces sucedió que su vida dió un giro enorme; En Salamanca, la ciudad que escogió para cursar la carrera de Historia del Arte, descubrió un nuevo mundo de independencia y oportunidades que le abrían sus puertas.Fue su época dorada por llamarla de alguna forma, vivió de forma intensa la mayoría de las experiencias que todo ser humano debe experimentar a lo largo de su vida: el amor, el desamor, el desencanto por la vida, por los estudios, la soledad, la amistad, el deseo y la alegría así como la mayor tristeza absoluta al observar que la vida que llevaba no era realmente lo que creía iba a encontrar al abandonar el nido. Sin embargo dentro de su consciencia había algo que mantenía la llama de la esperanza ardiendo en su interior y era que algún día se cruzaría en su camino ese algo que anhelaba desde hacía mucho a pesar de no saber de que se trataba.Apaciguapa su desencanto con la educación universitaria con innumerables visitas a la biblioteca pública de Salamanca. Nada le gustaba más que perderse por esos pasillos rodeado de libros y sentir la cultura en todo su esplendor. No leía, devoraba los libros, le daba igual de que temario fuese, bastaba con que tuviera letras ordenadas para que intentara calmar la adicción hacia saber cada vez más. El encargado que más años llevaba en la biblioteca cuchicheaba de vez en cuando que en toda su vida jamás vió a alguien con un fervor similar al suyo por leer y atesorar conociemientos, y entre él y sus compañeros solían apostar cuánto tardaría en volver a por otro ejemplar, si sería una monografía o una novela o un ensayo de algún autor...Le llamaban el zombie pues nunca hablaba más de lo necesario para marcharse con un libro bajo el brazo. Una tarde de Noviembre bastante lluviosa el zombie entró por la puerta de la biblioteca como solía hacer y se introdujo por la red de pasillos en busca de lectura que llevarse a los ojos. Traía bajo el brazo una carpeta y un paraguas que goteaba como saciado por la amazónica cantidad de agua que acababa de recibir. No se puede decir que fuese guapo o que llamase la atención si bien su mirada había parecido intrigante a los pocos que reparaban en él.Era alto sin resultar impactante y tenía pelo castaño claro con la raya a un lado como casi todo el mundo en esos años. Se trataba sin duda de uno más del monton y si bien no necesitaba mucho para tener éxito con alguna chica que solía parecerle más interesante que las demás siempre creía tener que emplearse a fondo para lograr dicha conquista. Eran las 4:30 de la tarde y tras una jornada universitaria como otra cualquiera nuestro joven amigo que respondía al nombre de xxxx removía las fichas de un cajón que albergaba todos los autores que habían escrito algo importante para la biblioteca de Salamanca que empezaban por la letra G.Se detuvo en Gabriel García Márquez y si bien su obra le era familiar le restaban varios volúmenes por añadir a su colección mental de conocimientos. |
jueves, 22 de noviembre de 2007
HISTORIA DE UN ANGEL CAIDO I
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