Es curioso como te puede caer bien alguien y que no digas ni adios cuando te vas. A mi me pasa a veces pero es que odio las despedidas, me parecen una forma de cerrar o terminar algo y cuando ese algo es agradable no apetece que termine. Un saludo a la gente de la que no me despedí en Trujillo si lee esto, volveré a no despedirme xo siempre diré hola.
Y a los mamones del piso les mando un saludo, aki teneis otra forma de perder vuestro tiempo, leedme y dejad de llorar mi ausencia, ya mismo me teneis al calor de Sevilla y con las niñas morenitas por el verano
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario