jueves, 14 de junio de 2007

STRESS + ABURRIMIENTO + CACHONDEO

Estaba un día sentada en mi mesa cuando me acordé de una llamada telefónica que tenía que hacer. Encontré el número telefónico y lo marqué.Me contestó una tia malhumorada diciendo: "Hola?"- "Soy Ana, ¿podría hablar con Andrea Jaramillo, por favor?", dije amablemente.De repente sentí que me colgaba el teléfono. No podía creer que existiera alguien tan grosero.Después de esto, volví a buscar en mi directorio telefónico el número de Andrea por si me había equivocado al marcar. Efectivamente, el error era que ella había cambiado los dos últimos dígitos de su número. Después de hablar con Andrea, observé ese número erróneo todavía sobre mi mesa.Decidí llamar de nuevo a la tia aquella. Cuando la misma persona descolgó no esperé a que contestase y le dije: "Eres una Hijaputa", y colgué rápidamente. Inmediatamente escribí junto a su número la palabra "Hijaputa" y lo dejé en mi listín telefónico.Cada par de semanas, cuando tenía un mal día, la llamaba, ella contestaba y yo le decía "Eres una Hijaputa". Esto me servía de terapia contra el estrés y me hacía sentir realmente mucho mejor.Unos meses después, la compañía de teléfonos introdujo el servicio de identificación de llamadas, lo cual me entristeció porque tuve que dejar de llamar a la "Hijaputa". Entonces, un día tuve una idea: marqué su número telefónico, escuché su voz diciendo: "¿Hola?" y me cambié de identidad: - "Hola, le llamo del departamento de ventas de la compañía de teléfonos para ver si conoce el servicio de identificador de llamadas".- "·No!" Y me colgó el teléfono, como de costumbre. Rápidamente la llamé de nuevo y le dije:- "Eso es porque eres una Hijaputa".Otro día estaba yo buscando aparcamiento cndo vi a una señora mayor saliendo de un aparcamiento muy bueno y q no estaba en zona azul!!!! La vieja se estaba tomando mucho tiempo para sacar el dichoso cochecito. Cuando finalmente su coche empezó a moverse y a salir muy lentamente decidí dar marcha atras para dejarle a la señora todo el espacio que necesitara:"·POR FIN!", pensé, "finalmente se va..."Inmediatamente, apareció un Ford negro en sentido contrario y se abalanzó sobre el hueco que había dejado la vieja y que yo estaba esperando. Comencé a tocar el pito y a gritar: "· No puedes hacer eso! ·Yo estaba aquí primero!". La tia del Ford simplemente se bajó, cerró el coche y se fue como si ni siquiera me hubiera escuchado. Ante su actitud pense: "·Esta tia es una Hijaputa, con toda seguridad hay una gran cantidad de hijos putas en el mundo . . .!". Fue entonces cuando vi un letrero de "SE VENDE" en la ventana trasera de su Ford. Entonces anoté su número telefónico y me fui a buscar otro aparcamiento.Un par de días después, estaba en mi casa y acababa de soltar el teléfono, cuando vi el número de la tia del Ford negro y pensé: "Debería llamar también a esta hijaputa?. Después de un par de tonos, alguien contestó y dijo:- "¿Hola?".- "¿Hablo con la dueña del Ford negro q se vende?", le pregunté yo.- "Sí, habla Ud. con ella", dijo.- "¿Podría decirme dónde puedo ver el coche?"- "¿Cuál es su nombre?", Pregunté.- "Mi nombre es Laura Pérez", me contestó.- ¿"Qué hora le vendria bien para q vieramos el coche Laura?", pregunté.- "Me puede encontrar en casa por las noches".- "Escuche Laura, ¿puedo decirle algo?"- "Sí, claro", me respondió.- "Laura, eres una Hijaputa de la hostia!", y colgué el teléfono.Después de colgarle, incluí el teléfono de Laura Pérez en la memoria de mi teléfono. Por un momento las cosas parecían estar saliendo muy bien para mí. Pero ahora tenía un problemilla: tenía a dos hijaputas para llamar. Después de varios meses de llamar al par de hijaputas y colgarles, la cosa ya no era tan divertida como antes. Este problema me pareció muy serio y pensé en una solución. En primer lugar, llamé a la Hijaputa 1. Una tia desagradable me contestó: "Hola", y entonces yo le dije "Hola Hijaputa", pero no colgué. Entonces, la Hijaputa me dijo:- "¿Estás ahí?".- "Síííííííííí", le dije yo.- "Deja ya de llamarme", me dijo- "Nooooooooo".- "A ver, ¿cuál es tu nombre, desgraciada?", preguntó.- "Laura Pérez".- "¿Y en dónde vives?", volvió a preguntarme.- "En la Calle San Juan, esquina con la calle San Pedro, es una casa amarilla y tengo mi coche, un Ford negro, aparcado enfrente de ella", le dije.- "Voy para allí ahora mismo, Laura. ·Tú sí que eres una hijoputa! ·Ya puedes ir rezando lo que sepas, so cabrona!- "··Uuuuuf, sí??··Que miedo me das, Hijaputa!!", y colgué el teléfono.Inmediatamente después, llamé a la Hijaputa 2. La tia contestó:- "Hola?"- "·Hola Hijaputa!", saludé.- "Si te llego a encontrar, eres una...", me dijo.- "¿Y tú qué?, hijaputa?"- "·Te voy a dar la grande!".- "¿Síííí? Bueno, esta es tu gran oportunidad. Voy para tu casa, ·Hijaputa!", y colgué.Luego cojí el teléfono y llamé a la policía. Les dije que estaba en la Calle San Juan, esquina con la calle San Pedro y que iba a matar a mi novia lesbiana tan pronto como llegara a la casa. Luego hice otra llamada rápida a Andalucia Directo para decirles que iba a comenzar una guerra de pandillas en la Calle San Juan, esquina con la calle San Pedro. Después de hacer esto, me monté en mi coche y me fui a la Calle San Juan, esquina con la calle San Pedro, para ver el espectáculo.···Fue glorioso!!! ···Observar a un par de hijaputas moñeandose enfrente de 6 coches de policía y un helicóptero!!!. ···Fue una de las mejores experiencias de mi vida !!!Sé amable o? ¿Serás tú el siguiente de mi lista

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